Bartenders y feministas: 5 mujeres que revolucionan la coctelería mundial

Por Laura Marajofsky para El Cronista

La alta coctelería tiene rostro de mujer. Quiénes son las campeonas mundiales, las grandes promesas y las master blenders pioneras que están escribiendo el nuevo capítulo de la mixología.

Durante su cobertura exclusiva del World Class para la Argentina, Clase Ejecutiva tuvo la oportunidad de charlar con las campeonas mundiales, las grandes promesas y las master blenders pioneras del mundo. Todas coincidieron en que el desarrollo del sector, la profesionalización de ciertos roles y, básicamente, el empuje de las que acceden a puestos de decisión e influencia son las claves para que más chicas ocupen el lugar que se merecen en las barras.

Julie Reiner: una leyenda viva

Con una carrera de más de 15 años, es una leyenda viva de la coctelería porque trabajó en algunos de los bares más emblemáticos de la competitiva escena neoyorquina, como Flatiron Lounge, Pegu Club y The Clover Club. No es todo: recientemente financió el bar Leyenda, especializado en destilados latinos, que constituye la última aventura de la talentosa Ivy Mix; lleva adelante la consultora de bebidas Mixtress Consulting y publicó el best seller The craft cocktail party: Delicious drinks for every occasion. Además de madre y mentora de talentos emergentes, Reiner seteó algunos estándares que renovaron su profesión, entre ellos, comenzar a usar ingredientes frescos, algo inédito en su momento. “No voy a sentarme acá y decirte que los cócteles son sanos, porque el alcohol no es sano para vos al final del día. Sin embargo, mi libro y mis bares promueven usar siempre ingredientes y jugos frescos, hacer tus propios syrups en vez de comprar las versiones industriales con toda la porquería que tienen adentro”, confesó en diálogo exclusivo con Clase Ejecutiva. Asimismo, es conocida por proponer excelentes ambientes de trabajo, mayormente femeninos (que contemplan la problemática de la paternidad para ambos sexos) y donde se impulsa a los propios empleados a crecer en la empresa. Sobre la creciente presencia femenina en certámenes internacionales, Reiner, quien fue jurado en la última edición del World Class, es decididamente pragmática: “Creo que los hombres son más competitivos. Muchas mujeres nunca jamás se presentarían en un certamen porque no lo necesitan para saber que son buenas en lo que hacen. Las chicas sólo quieren hacer su trabajo”.

Ivy Mix: una emprendedora feminista

“Cuando empecé Speed Rack lo hice porque iba a los bares y no había ni una sola mujer en esos ‘mejores bares del mundo’. Entonces creé esta plataforma en la que ellas puedan mostrar su trabajo y ser contratadas”, explica Mix sobre la start up que ya se ha expandido a 10 ciudades y recaudado más de u$s 450  mil para la prevención del cáncer de mama. Considerada, en sus inicios, la nueva promesa de las barras tras consagrarse como ganadora de Tales of the Cocktail, su activismo en distintos frentes la han consolidado como una líder con conciencia de género que resalta la importancia estratégica de no pelear “fuego contra fuego. Hoy en día es un momento muy intenso para ser mujer, y creo que esto es extremadamente intimidante para los hombres. Los asusta mucho. Y eso no es necesariamente bueno porque quien que se asusta reacciona refractariamente. Por eso, tenemos que pensar en quiénes somos. Si amás este trabajo, tenés que focalizarte en esas cosas que te hacen a vos, y no sólo en que sos una mujer bartender”.

Kaitlyn Stewart: la barmaid del año

Para quien siguió su performance en las instancias finales del World Class 2017, fue evidente: esta chica no sólo sabe lo que hace sino que cuenta con un gran carisma. Oriunda de Vancouver y fanática de las mezclas simples (pasó a las finales regionales con un cóctel inspirado en su abuela) y de los ecocócteles, Stewart deslumbró al jurado en las cuatro pruebas del WC y se convirtió en la segunda canadiense en llegar a las finales. La inspiran la música, la comida y la gente, y tiene pensado en algún momento abrir su propio bar. Su premiación se enmarca en el gran desempeño que las mujeres tuvieron en el WC: de las apenas 5 mujeres que participaron, otras dos se ubicaron en el Top 10 (Fátima León Cruz y Josephine Sondlo).

Lorena Vasquez: una alquimista de arte y ciencia

“Nosotras mismas nos ponemos las barreras”, dispara sin condescendencia esta vital nicaragüense que ya es abuela y que lleva más de 30 años como master blender de Zacapa. Vasquez, química farmacéutica de carrera, comenzó trabajando en la industria de la cerveza, pero debido a su bajo umbral de tolerancia a lo amargo buscó nuevos horizontes. Así llegó al que declara como amor de su vida: el ron. “Cuando empecé, entré a un ambiente donde eran todos señores mayores”, contó, risueña. Su privilegiado sentido del olfato, sumado a su ética de trabajo y su afable carácter que la posicionó como una referente muy querida en el rubro, hicieron que se destacara en la escena internacional del destilado que hoy atraviesa una etapa de revalorización como bebida de alta gama. Sea cierto o no el mito de que las mujeres tienen mayor capacidad olfativa que los hombres por cuestiones biológicas, concedió que cada vez más chicas se están destacando en este ámbito, con figuras como Aimeé Gibson, master blender de Johnnie Walker, como una de las más revolucionarias. “En mi experiencia he encontrado, porcentualmente, más mujeres con una mayor capacidad de percepción. Este es un trabajo que requiere mucha paciencia, porque hay que ser minucioso y cuidar muchos detalles. Por eso, todo el procedimiento de las mezclas, el cuidado de las barricas y el control de calidad prefiero trabajarlo con mujeres”, explicó sin vacilar.

Y si de trabajar y empoderar a mujeres se trata, otro de los grandes logros de esta matriarca del ron es haber ayudado a crear una red productiva que ha incluido y entrenado a guatemaltecas que se encargan de tejer los petates. Se trata, además, de aquellas con familias en situación de riesgo luego del conflicto armado que afectó al país. “Se comenzó con 10 mujeres y hoy hay 550 de 19 comunidades diferentes. Es impresionante cómo muchas hablan con orgullo de su trabajo, de los aspectos de calidad, con una autoestima increíble. Se las ayudó a organizarse y fue súper interesante, porque muchas no sabían leer ni escribir pero, a medida que se fueron integrando y organizando, ellas mismas se comenzaron a alfabetizar”, relató emocionada Vasquez, quien las visita regularmente y compartió una de las definiciones espontáneas de una de esas emprendedoras que más la conmovió: “Esto no es una cadena productiva: es una cadena de vida”.

Fátima León Cruz: una estrella en ascenso

Fati, como le dicen sus amigos, no habrá ganado la final del WC, pero de seguro cautivó al público y al jurado con su oratoria, su fuerte presencia escénica y la originalidad de sus cócteles, en particular cuando para el challenge de signature cocktails –cócteles de autor, una de las tendencias de la industria que extrema la originalidad en la copa y la sofisticación de la atención personalizada- presentó uno cuyos ingredientes incluían sangre de res. Aparte de ser ganadora de la edición mexicana del WC, lleva la batuta creativa en la barra del Fifty Mills en el Four Seasons de la capital azteca, también considerado uno de los mejores bares de hoteles del mundo. Se caracteriza por trabajar con ingredientes y destilados autóctonos, a los que se proponer revalorizar.

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